El reglamento de la escuela IHS

Entrar en el IHS no es una simple elección de formación.
Se trata de un compromiso personal y profesional muy profundo.
Aquí no enseñamos recetas.
Transmitimos un pensamiento vivo y exigente, basado en las leyes naturales de lo vivo, tal y como las formuló Hahnemann en el Organon. Cada alumno de esta escuela emprende un camino que exige rigor, integridad, humildad y un compromiso sincero al servicio del arte de curar.

Al matricularte en este centro,
Comparto plenamente los siguientes valores:

  • Fidelidad al «Organon» y a las leyes naturales de la curación
  • Búsqueda de la verdad y la autenticidad en la práctica
  • Profundo respeto por la vida y por cada ser humano
  • Compromiso con una medicina más humana, ética y respetuosa
  • Rigor intelectual y voluntad constante de aprender
  • Transmisión fiel de los conocimientos recibidos, sin desnaturalizarlos

Al incorporarme al IHS, me comprometo a:

  • Seguir con asiduidad todo el programa de formación
  • Respetar el ritmo de aprendizaje y los plazos establecidos
  • Dedicarme activamente a mi trabajo personal y a mis investigaciones
  • Mostrar una actitud respetuosa hacia los profesores, los compañeros y los contenidos impartidos
  • Preservar la confidencialidad de las comunicaciones internas y de los contenidos pedagógicos
  • No desviar ni tergiversar la enseñanza recibida con fines comerciales o ideológicos
  • Representar con integridad el espíritu de la Escuela en mis prácticas futuras
  • Contribuir al nivel de exigencia y al carácter ejemplar de la comunidad de alumnos y profesionales formados

Como estudiante, entiendo que:

  • El título de estudiante del IHS es una muestra de seriedad y compromiso, y me esforzaré por llevarlo con dignidad.
  • Esta escuela no es un espacio para el consumo de conocimientos, sino un lugar de transmisión exigente
  • La enseñanza impartida se basa en un marco metodológico único y riguroso
  • La calidad de mi participación determina la calidad de mi formación